{"id":257,"date":"2025-04-25T00:00:00","date_gmt":"2025-04-24T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/zvafzpf.cluster100.hosting.ovh.net\/?p=257"},"modified":"2025-09-10T13:13:47","modified_gmt":"2025-09-10T11:13:47","slug":"norabidea-erakusten-duten-zenbait-ohar-aritz-otxandianori-gertatutakoaren-harira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ehbizirik.eus\/es\/norabidea-erakusten-duten-zenbait-ohar-aritz-otxandianori-gertatutakoaren-harira\/","title":{"rendered":"Apuntes que se\u00f1alan un camino. El caso Otxandiano."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">Hemos le\u00eddo con estupor en la prensa la noticia del ataque con bengalas sufrido por Aritz Otxandiano en su domicilio, difundida por \u00e9l mismo en una red social. Tanto \u00e9l, como los medios que se hacen eco de sus declaraciones, pretenden vincular el ataque con la disputa relativa a las macrorrenovables. Establecer esta relaci\u00f3n, cuando no hay evidencia que la demuestre, es una manera de criminalizar intencionadamente los movimientos populares activos en Euskal Herria para la defensa del territorio y en contra del despliegue de esa industria. Es una estrategia ya bien conocida, que hemos se\u00f1alado y denunciado en varias ocasiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">En este caso, esta vinculaci\u00f3n infundada pretende quitar legitimidad en el debate p\u00fablico a un planteamiento, cada vez m\u00e1s aceptado socialmente, contrario al de todos los partidos del arco parlamentario que apuestan por un despliegue de macroproyectos y no cuestionan a las transnacionales energ\u00e9ticas como sus ejecutoras principales. Corporaciones auspiciadas por fondos de inversi\u00f3n que han adoptado la descarbonizaci\u00f3n como excusa para mantenerse en las dos esferas &#8211; la fosilista y la llamada transici\u00f3n verde &#8211; y seguir valorizando un capital que necesita expandirse cada vez m\u00e1s desmesuradamente, en sus pretensiones de m\u00e1xima acumulaci\u00f3n. Dentro de estas posiciones encontramos a partidos cuyo diagn\u00f3stico reconoce la crisis ecosocial actual, pero no presentan alternativas fuera del modelo dominante que la provoca. En consecuencia, es dif\u00edcil distinguirlos en sus propuestas pr\u00e1cticas de los partidos que no tienen ning\u00fan problema en alinearse directamente con las \u00e9lites econ\u00f3micas. Esta paradoja evidencia las contradicciones de la soluci\u00f3n que proponen. Y esto no les gusta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">Aqu\u00ed nos encontramos con el caso del se\u00f1or Otxandiano, que manifiesta claramente esta postura. Siendo un responsable de una corporaci\u00f3n empresarial al uso, juega con un discurso ecosocial para vendernos la necesidad de no cuestionar un despliegue con consecuencias muy graves para nuestro pueblo:<\/p>\n\n\n\n<ul style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30)\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Ecol\u00f3gicas<\/strong>, ya que se pretende destruir las zonas naturales que, con dificultad, han sobrevivido a esta vor\u00e1gine capitalista. No hay duda al respecto. Presionados por los movimientos sociales que denunciamos la creaci\u00f3n de \u201czonas de sacrificio\u201d de la industria renovable, han tenido que modificar el discurso de que estos macroproyectos son compatibles con la protecci\u00f3n del medio natural. Sin embargo, siguen con el mantra de que debemos sacrificar una parte del territorio que nos sustenta para contribuir a que estas compa\u00f1\u00edas nos salven del cataclismo.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30)\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Sociales<\/strong>, ya que se pretende alterar las formas descentralizadas de toma de decisiones, marginando a las personas que habitan el territorio en favor de una centralizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s autoritaria. Esto provoca confrontaciones dentro de las comunidades que rompen el fr\u00e1gil apoyo mutuo en que se sustentaban. Una comunidad desunida no puede ofrecer resistencia ante una embestida de estas caracter\u00edsticas.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30)\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Culturales<\/strong>, derivadas de la supresi\u00f3n de figuras comunitarias y colectivas que nos han conformado como sujetos vinculados a un territorio, en el que a su vez se enra\u00edzan nuestras respuestas y resistencias.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30)\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Econ\u00f3micas<\/strong>, ya que nuevamente nos encontramos ante un escenario que desprecia lo rural como fundamento de todo, como base de subsistencia donde se funde lo natural con la organizaci\u00f3n del suministro de la principal energ\u00eda: el alimento. Se desplaza a este medio de su funci\u00f3n de mantener vivas las condiciones ecol\u00f3gicas necesarias para nuestra continuidad como especie. La instalaci\u00f3n de placas solares y aerogeneradores, en unas tierras cuyo cometido ha sido el de producir alimentos y proporcionar otros servicios de utilidad p\u00fablica, se justifica parad\u00f3jicamente en nombre de un supuesto inter\u00e9s general. Esta din\u00e1mica favorece que los pueblos y aldeas pierdan los requisitos necesarios para poder vivir en ellos. En Euskal Herria supondr\u00eda dejar el territorio rural sin defensa alguna ante la despoblaci\u00f3n, a la vez que el modelo de vida urbanita coloniza nuestras mentes.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30)\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Pol\u00edticas<\/strong>, ya que organizan el escenario p\u00fablico acorde a unos intereses corporativos, que pretenden que asumamos como propios.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">La soluci\u00f3n que proponen es contradictoria. \u00bfC\u00f3mo se puede defender un discurso anticapitalista y pretendidamente decrecentista y a la vez apostar por la gran industria y por un modelo energ\u00e9tico que, a\u00fan con otras fuentes, reproduce exactamente el modelo f\u00f3sil? Para no enfrentar estas contradicciones, se intenta deslegitimar a quienes dicen que \u201cel Rey est\u00e1 desnudo\u201d. Es claramente una manipulaci\u00f3n, que, adem\u00e1s, en este caso no se realiza con argumentos intelectuales, como otras veces, sino apelando a las emociones provocadas por un hecho de violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">En las breves declaraciones de Otxandiano, cabe adem\u00e1s una segunda manipulaci\u00f3n que tambi\u00e9n tenemos que se\u00f1alar y denunciar, pues aprovecha la situaci\u00f3n para defender la expansi\u00f3n de las renovables \u201ca todas las escalas\u201d como alternativa al \u201ccapitalismo f\u00f3sil de Trump\u201d. Parece mentira que a estas alturas todav\u00eda no hayan entendido que quienes nos oponemos al despliegue de la industria macrorrenovable en Euskal Herria lo hacemos desde unas premisas totalmente opuestas a la extrema derecha en auge. Lo hemos explicado en art\u00edculos de prensa, entrevistas, declaraciones, manifiestos y en todos los medios a nuestro alcance. Hoy lo reiteramos: la alternativa al capitalismo f\u00f3sil no puede ser una industria que es igualmente capitalista, especulativa, devoradora del medio ambiente y de los derechos sociales. No creemos en esta transici\u00f3n verde, porque ni es un cambio a otro modelo energ\u00e9tico, ni es ecol\u00f3gica, pues no respeta los l\u00edmites planetarios ni prioriza la defensa del medioambiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">Asimilar los movimientos sociales en defensa del territorio al capitalismo f\u00f3sil de Trump significa anular cualquier posibilidad alternativa, generando una falsa dicotom\u00eda donde si no est\u00e1s con la industria macrorrenovable, est\u00e1s con el negacionismo clim\u00e1tico y los intereses de las petroleras. Rechazamos esta dicotom\u00eda, como ya hemos aclarado en estas l\u00edneas, y seguiremos explicando todas las veces que haga falta que la alternativa real a la crisis en la que nos encontramos no est\u00e1 ni con Trump ni con las macrorrenovables. De hecho, entre estos dos extremos no hay ninguna contradicci\u00f3n, pues responden al mismo modelo y a los mismos intereses. La soluci\u00f3n est\u00e1 en otra parte, y es el momento de ser valientes al respecto. Dejar de manipular y deslegitimar a un movimiento cuyas acciones est\u00e1n encaminadas a mirar la realidad de frente y asumir con humildad la necesidad de transformar el modelo existente. Nunca de favorecerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">\u00c9sta es nuestra continua denuncia, resistencia y a la vez propuesta. Hecho que nos hace estar en el foco de agentes que representan a corporaciones industriales, cuyos intereses se entrelazan con el discurso pol\u00edtico-partidista. Y en este punto es donde surge la disputa por la alternativa. Apostamos por una alternativa que, en vez de ser \u00e1mbito exclusivo de las instituciones, sea una construcci\u00f3n colectiva. As\u00ed vemos nuestra aportaci\u00f3n posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">El intento de criminalizaci\u00f3n, por un hecho ajeno a nuestras pr\u00e1cticas, enmascara una manipulaci\u00f3n cuyo objetivo es aislarnos socialmente, por la necesidad de ciertos sectores que ven c\u00f3mo su discurso se diluye en sus propias contradicciones. Aunque nos tachen de fascistas no lo somos. Por mucho que nos intenten alinear con el discurso de Trump, eso no es cre\u00edble. La fuerza que ponemos en movimiento es colectiva y cuestiona un modelo socioecon\u00f3mico que no asume los l\u00edmites biof\u00edsicos del planeta. Nuestro hacer no conduce a respuestas individualizadas, sino a un debate social que abra escenarios posibles para encaminarnos hacia las transformaciones que necesitamos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemos le\u00eddo con estupor en la prensa la noticia del ataque con bengalas sufrido por Aritz Otxandiano en su domicilio, difundida por \u00e9l mismo en una red social. Tanto \u00e9l, como los medios que se hacen eco de sus declaraciones, pretenden vincular el ataque con la disputa relativa a las macrorrenovables. 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