{"id":251,"date":"2025-03-13T00:00:00","date_gmt":"2025-03-12T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/zvafzpf.cluster100.hosting.ovh.net\/?p=251"},"modified":"2025-09-09T22:38:25","modified_gmt":"2025-09-09T20:38:25","slug":"notas-en-respuesta-al-articulo-de-gorka-laurnaga-1-y-a-todas-las-personas-que-nos-acusan-de-ecofascistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ehbizirik.eus\/eu\/notas-en-respuesta-al-articulo-de-gorka-laurnaga-1-y-a-todas-las-personas-que-nos-acusan-de-ecofascistas\/","title":{"rendered":"Notas en respuesta al art\u00edculo de Gorka Laurnaga [1], y a todas las personas que nos acusan de ecofascistas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">La primera sensaci\u00f3n que nos surge tras la lectura de este art\u00edculo es una especie de orgullo por saber que estamos haciendo un buen trabajo. El art\u00edculo desarrolla un discurso complejo y ramificado, incluyendo citas bastante rebuscadas, con el objetivo de cuestionar e incluso denostar la oposici\u00f3n popular contra la industria macro-rrenovable. Nos damos por aludidas porque somos personas de plataformas populares que trabajan y luchan por la defensa y recuperaci\u00f3n del territorio, contra macroproyectos energ\u00e9ticos y de otros tipos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">El autor afirma que \u201cse est\u00e1 produciendo un corrimiento del imaginario de una parte de la sociedad y del ecologismo desde un consenso claro a favor de las renovables a uno ambivalente o incluso antirrenovable\u201d. Ser\u00eda m\u00e1s correcto utilizar el t\u00e9rmino \u201cmacrorrenovable\u201d, pues el problema es la escala industrial del modelo que se quiere imponer, pero s\u00ed es cierto que se ha ido conformando una oposici\u00f3n popular, que se ha expresado cada vez m\u00e1s claramente en las calles, en las universidades, en los centros culturales, en los cines y en la prensa. Es un fen\u00f3meno que no tiene vinculaci\u00f3n partidista, y que no genera poder ni dinero. Sin embargo, preocupa a las instituciones y a los partidos, tanto que en repetidas ocasiones han empleado tiempo y medios para denigrarlo p\u00fablicamente, como es el caso de este art\u00edculo. En este sentido, estamos haciendo un buen trabajo! Sobre todo, si consideramos el enorme despliegue de medios con el que cuenta el relato oficial de la transici\u00f3n energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">A continuaci\u00f3n desarrollamos algunas reflexiones sobre el contenido del art\u00edculo. Es un texto complejo que toca muchos temas que no podemos abordar de manera sistem\u00e1tica en pocos p\u00e1rrafos, pero nos parece importante contestar por lo menos a dos de las acusaciones que se nos plantean, en concreto, la de defender un discurso ecofascista y de retrasar el desarrollo urgente de soluciones a la crisis clim\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">Respecto al primer punto: el art\u00edculo establece un paralelismo entre el discurso antimacrorrenovable actual y el \u201cecologismo\u201d que defend\u00eda Hitler, pues, seg\u00fan el autor, ambos reivindican la defensa del territorio desde un imaginario paisajista nost\u00e1lgico y anti-progresista, basado en el supremacismo \u00e9tnico y el ego\u00edsmo nacionalista. Podr\u00edan desarrollarse muchos argumentos acerca de esta comparaci\u00f3n, pero aqu\u00ed solo nos centraremos en uno. No es la primera vez que las instituciones y los medios adictos nos acusan de ego\u00edsmo y ceguera, aunque hasta ahora no hab\u00edan utilizado la palabra ecofascismo, sino el apodo m\u00e1s suave de \u201cnimby\u201d. Pero la idea es siempre la misma: el rechazo popular a las macrorrenovables se interpreta como una forma de ego\u00edsmo, de personas que quieren resguardar lo suyo &#8211; su paisaje, su monte, su p\u00e1jaro, su pa\u00eds &#8211; sin entender que el cambio clim\u00e1tico es un problema que nos trasciende y para el que tenemos que sacrificarnos, de manera urgente. Seg\u00fan el autor, las personas que luchamos en contra de proyectos macrorrenovables, al igual que los nazis, pretendemos resguardar nuestro paisaje, externalizando e invisibilizando los costes de nuestro estilo de vida, lo cual en nuestro caso, implica adem\u00e1s avalar el dominio del petr\u00f3leo en la energ\u00eda y la econom\u00eda. Eso es lo que hacen movimientos y partidos de extrema derecha o afines, que ciertamente tambi\u00e9n se oponen a las renovables, igual que utilizan cualquier cosa que sirva para apuntalar el populismo. Pero en la oposici\u00f3n popular organizada a los proyectos de macrorrenovables, no tienen presencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">As\u00ed mismo deber\u00edamos preguntarnos por qu\u00e9 el autor de este art\u00edculo no propone proteger la biodiversidad y los ecosistemas naturales que la contienen como modo indispensable de sobrevivir a la degradaci\u00f3n y destrucci\u00f3n natural causada por las mismas agencias fosilistas ahora autopintadas de verde. Tampoco se cuestiona de una manera radical la propuesta que este capital verde nos vende como \u00fanica, sentando las bases de una reiterada y ahora desesperada vuelta de tuerca expansionista para proseguir con el indispensable patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n de capital que posibilita prolongar su reproducci\u00f3n. A costa, no nos cansamos de repetirlo, de m\u00e1s destrucci\u00f3n natural, m\u00e1s explotaci\u00f3n y m\u00e1s opresi\u00f3n social. Pregunt\u00e9monos por qu\u00e9 el autor de ese escrito se alinea con este molde capitalista y no con las personas que luchamos por la defensa y recuperaci\u00f3n de un territorio que est\u00e1 expuesto a los altibajos del capital y que, con un \u00fanico argumento falaz, trata de igualarnos a las acciones nazis. Bajo su perspectiva, deja en manos de una \u00e9lite dictatorial, racista, patriarcal y genocida la \u00fanica posibilidad de so\u00f1ar y luchar por un entorno natural inalterado. Por consiguiente, a las personas que no pertenecemos a esa \u00e9lite pol\u00edtica y econ\u00f3mica s\u00f3lo nos queda sacrificar el territorio que habitamos y aceptar, no \u00fanicamente sus acciones, sino tambi\u00e9n las consecuencias que se derivan de ello. En realidad, su propuesta parece indicar que nuestro sitio, como pueblo, es dejar que el territorio quede a la suerte de un capital que ya est\u00e1 utilizando al fascismo como brazo ejecutor en la apropiaci\u00f3n de territorios para transformarlos en mercanc\u00edas que alimenten la falsa transici\u00f3n energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">De hecho, ante el retrato de ese ego\u00edsmo paisajista hip\u00f3crita, el autor opone la visi\u00f3n de un pa\u00eds repleto de centrales e\u00f3licas, como s\u00edmbolo de un internacionalismo anticolonial, donde cada cual asume los costes est\u00e9ticos de sus necesidades de consumo. No puede ser aut\u00e9ntica la ingenuidad de esta proyecci\u00f3n. Tenemos el ejemplo de Alemania, que ya ha instalado aerogeneradores en cada rinc\u00f3n de su territorio y sin embargo necesita carb\u00f3n y petr\u00f3leo m\u00e1s que nunca. Es evidente que el internacionalismo de la industria renovable reside en su car\u00e1cter financiero: lo internacional de este despliegue no es la lucha al cambio clim\u00e1tico sino los fondos de inversi\u00f3n y las empresas energ\u00e9ticas que lo lideran, que, entre otras cosas, son las mismas aqu\u00ed que en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">Respecto al car\u00e1cter anticolonial, tambi\u00e9n sorprende la aparente ingenuidad del art\u00edculo: \u00bfno sabe el autor que las instalaciones de falsas renovables requieren de minerales y tierras raras cuya apropiaci\u00f3n por parte de grandes empresas est\u00e1 causando guerras y desastres humanitarios y naturales en muchos lugares del mundo?; \u00bfNo sabe el autor que mientras que Alemania luce sus molinos parados, a la vez envenena Namibia, gracias a las relaciones coloniales que mantiene con ese pa\u00eds desde hace m\u00e1s de cien a\u00f1os, para producir el amoniaco necesario para abastecerse de hidr\u00f3geno \u201cverde\u201d? Cuando cita el ejemplo de la Polonia de hace diez a\u00f1os, como caso exitoso de implantaci\u00f3n masiva de infraestructura e\u00f3lica, \u00bfignora que ese pa\u00eds, al igual que otros de la Europa Oriental, ha sido justamente uno de los territorios de colonizaci\u00f3n, tambi\u00e9n financiera, de las potencias europeas occidentales que, desde su anexi\u00f3n, han explotado sin miramientos sus recursos naturales y humanos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">Sus argumentos se caen como un castillo de naipes. Sin embargo, no nos oponemos a la imposici\u00f3n del internacionalismo financiero y colonial de la industria renovable desde la mirada de un nacionalismo imperialista, como s\u00ed hace la extrema derecha. Por un lado, si queremos transitar hacia una sociedad metab\u00f3licamente equilibrada, el sujeto de una aut\u00e9ntica soberan\u00eda energ\u00e9tica no puede ser pensado en t\u00e9rminos de Estados, que son territorios demasiado grandes, diversos y desiguales, sino de comunidades locales. Por otra parte, abrazamos el internacionalismo de la solidaridad entre comunidades levantadas en defensa de su territorio, sabiendo que luchamos, desde situaciones diferentes, contra las mismas empresas y las mismas din\u00e1micas devoradoras. Por eso decimos \u201cni aqu\u00ed ni en ninguna parte\u201d, que no es un eslogan vac\u00edo, como insin\u00faa el autor, sino una hoja de ruta. Parafraseando un dicho ind\u00edgena centroamericano, podr\u00edamos decir que el internacionalismo que practicamos significa que \u201cdefendiendo mi territorio, defiendo el de todas las personas; y defendiendo el de todas las personas, defiendo el m\u00edo\u201d. Pero ese \u201cnosotras\/os\u201d para el cual queremos soberan\u00eda y derechos, se expande incluso m\u00e1s all\u00e1 que la humanidad sometida a la violencia del capital. Nuestra visi\u00f3n es que la naturaleza, el territorio y las personas somos lo mismo. Que no hay alguien que defiende y alguien que tiene que ser defendido, sino que somos parte de ecosistemas naturales en los que tenemos que aprender a vivir en equilibrio, si queremos sobrevivir. Cuando impugnamos la defensa de las especies de ave amenazadas por la industria e\u00f3lica en nuestro territorio, no es por un capricho interesado, como sugiere el autor, sino que lo hacemos porque entendemos que somos parte de un mismo ecosistema y participamos en los complejos equilibrios que nos sustentan. Por eso la defensa de la tierra tiene que contar con todas las especies, porque si se hace a costa de ellas, no va a llevar a ning\u00fan buen puerto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">Y aqu\u00ed llegamos al segundo punto sobre el que queremos reflexionar, es decir, la acusaci\u00f3n que plantea el autor de que, oponi\u00e9ndonos a la implantaci\u00f3n de la industria de las energ\u00edas renovables, nos hacemos responsables de retrasar la b\u00fasqueda de soluciones al cambio clim\u00e1tico, en un momento en que ya no queda tiempo por lo que hay que actuar con toda urgencia. Este argumento tampoco nos convence. Por un lado, la sensatez dice que, ante un momento tan cr\u00edtico, es conveniente hacer las cosas con calma y bien pensadas. Por otro, como sabr\u00e1 perfectamente el autor, la ciencia lleva m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os avisando de los efectos perversos del crecimiento infinito de producci\u00f3n y consumo sobre la naturaleza y, por consecuencia, sobre el desarrollo de la humanidad. Despu\u00e9s de varias d\u00e9cadas de conferencias internacionales, pactos e informes que no han conducido a ninguna pol\u00edtica efectiva para la reducci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n por Co2, ahora nos vienen a decir que tienen que destruir a toda prisa los montes, las tierras de cultivo, los ecosistemas marinos&#8230; salt\u00e1ndose incluso leyes de protecci\u00f3n ambiental y de especies, porque necesitamos una soluci\u00f3n urgente. No es cre\u00edble. Sobre todo, si consideramos que la industria e\u00f3lica y fotovoltaica ya han tenido otros momentos de auge financiero, para luego decaer por consideraciones de rentabilidad econ\u00f3mica, aunque ya existiera la urgencia clim\u00e1tica. Y lo mismo pasa con el hidr\u00f3geno, que ya hace diez y veinte a\u00f1os se investig\u00f3 de manera intensiva, desech\u00e1ndose por ser una tecnolog\u00eda inadaptable y econ\u00f3micamente ruinosa para la mayor parte de los usos energ\u00e9ticos que necesitamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">No vamos a permitir que sacrifiquen los territorios cuando sabemos que el auge de estas tecnolog\u00edas se debe, una vez m\u00e1s, a una din\u00e1mica de burbuja especulativa, y ser\u00e1n abandonadas cuando cambie el viento o se acaben las subvenciones. Pero no es s\u00f3lo eso. El cambio clim\u00e1tico, como el autor seguramente sabr\u00e1, es s\u00f3lo uno de los aspectos, y ni siquiera el m\u00e1s grave, de una crisis ecol\u00f3gica sin precedentes que incluye el problema m\u00e1s general de la contaminaci\u00f3n por sustancia qu\u00edmicas, la enorme cantidad de los residuos, la escasez de materias primas, la disponibilidad de agua potable, la destrucci\u00f3n de biodiversidad etc. Incluso si encontr\u00e1ramos una fuente de energ\u00eda infinita y no contaminante, como en alg\u00fan momento pareci\u00f3 que pod\u00eda ser el hidr\u00f3geno o la fusi\u00f3n nuclear, incluso si pudi\u00e9ramos encontrarla, eso no har\u00eda m\u00e1s que empeorar el problema, pues un planeta finito no puede sostener una econom\u00eda basada en la explotaci\u00f3n siempre creciente de los recursos y la emisi\u00f3n masiva de residuos y contaminaci\u00f3n. La lucha al cambio clim\u00e1tico que se impone hoy desde las instituciones y las empresas se basa en una visi\u00f3n muy sesgada de la crisis ecol\u00f3gica que, a todas luces, solo sirve para avalar el despliegue de una industria fuertemente subvencionada. En realidad, ninguna tecnolog\u00eda podr\u00e1 salvarnos, porque la soluci\u00f3n no es t\u00e9cnica, sino que es social. Y en este aspecto, hay muchas cosas que se podr\u00edan hacer y que no se est\u00e1n haciendo: promover la descentralizaci\u00f3n de las ciudades, que son monstruos devoradores y contaminantes, como justamente reconoce el autor, pero que no son la \u00fanica posibilidad de vida que tenemos; favorecer la recuperaci\u00f3n de los bosques, que son los que verdaderamente absorben el Co2; reducir el consumo de f\u00f3siles: en vez de subvencionar otras fuentes para a\u00f1adirla al consumo y seguir consumiendo petr\u00f3leo m\u00e1s que antes, abrazar la disciplina de la agroecolog\u00eda en favor de la soberan\u00eda alimentaria; actuar de verdad sobre el sistema de transporte y la industria alimentaria, por ejemplo, para reducir el consumo de combustibles. Hay tantas y tantas cosas que se podr\u00edan hacer y sin embargo, lo \u00fanico urgente es destruir los pocos espacios naturales que quedan para implantar molinos, placas fotovoltaicas, grandes museos, incineradoras, trenes de alta velocidad, macrogranjas tanto en el interior como en la zona marina, resorts tur\u00edsticos&#8230; \u00a1No lo vamos a permitir!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">La responsabilidad de retrasar la b\u00fasqueda de soluciones reales a la crisis ecol\u00f3gica es de quienes especulan con la energ\u00eda y con la naturaleza, y de quienes avalan sus intereses elaborando argumentos intelectuales, como es el caso de este art\u00edculo. Lo que es urgente es imaginar, experimentar e implementar cambios en la organizaci\u00f3n de la vida y la econom\u00eda a todas las escalas, para encaminarnos hacia una sociedad que acepte los l\u00edmites de reposici\u00f3n del territorio evitando todo dominio de unas personas sobre otras, es decir, m\u00e1s cercana a la naturaleza y a la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\">Podr\u00edamos extendernos mucho m\u00e1s sobre los temas que plantea el art\u00edculo, pero ya hemos ocupado tiempo en esto y tenemos mucho que hacer. Estuvimos en Iru\u00f1a el 1 de febrero para manifestarnos contra la criminalizaci\u00f3n de la defensa del territorio. Y estamos preparando una gran manifestaci\u00f3n en Gasteiz el 22 de marzo, contra la amenaza de los macroproyectos y contra la aprobaci\u00f3n del Plan de Energ\u00edas Renovables del Gobierno Vasco. Para concluir, nos permitimos dar un consejo al autor, que es miembro de un partido que dice querer representar al pueblo: que vuelvan a aprender a escuchar al pueblo, porque el pueblo organizado tiene consciencia e inteligencia y quiz\u00e1s sea eso, no lo molinos ni las placas, ni la cementaci\u00f3n de los h\u00e1bitats naturales lo que nos pueda salvar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40)\"><strong>[1] Laurnaga, Gorka (2025, 13 de enero). La belleza de Berghof. Corriente Calida.<\/strong> <a href=\"https:\/\/corrientecalida.com\/la-belleza-de-berghof\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/corrientecalida.com\/la-belleza-de-berghof\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera sensaci\u00f3n que nos surge tras la lectura de este art\u00edculo es una especie de orgullo por saber que estamos haciendo un buen trabajo. 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